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viernes, 27 de abril de 2012

Aberraciones, barbarismos y otras yerbas


Aberraciones lingüisticas, barbarismos y otras yerbas


Joseph Guardiola, técnico del Barcelona, hace unos días respondió a los periodistas que le criticaban por haber alineado ante su archirival el Real Madrid al juvenil Tello teniendo otras opciones supuestamente de mayor experiencia y peso entre su plantilla de jugadores. Dijo:“Tello jugó que te cagas”.Supongo que quizo decir que se esforzó al límite como el que padece estitiquez que para poder defecar tiene que pujar con todas sus fuerzas. La otra alternativa menos probable es que jugó muerto de miedo, por no decir “cagado de miedo” tanto que se le sueltan los esfínteres (urinario o anal). Esta es una expresión antigua, me hace recordar al profeta Isaías que profetizó respecto de Ciro llamándolo por su nombre mas de 100 años antes de que éste naciera (Ver Isaías cap. 45 versos 1 al 5): “Así dice el Señor a Ciro, su ungido, a quien he tomado por la diestra para someter ante él naciones, y para desatar lomos de reyes....” Ésta expresión: desatar lomos de reyes significa que ante Ciro los reyes literalmente se “orinarían de miedo”. Si bien la expresión de Guardiola resulta anecdótica sin ser un exabrupto, ello me recordó lo mal que algunos emplean nuestra lengua.

Hace algunos años atrás en la red regional TVN Chile de la Araucanía, había una periodista que cada vez que hacía un reportaje en el noticiario regional, me causaba urticaria de solo escucharla pronunciar las sílabas que comenzaban con “j” , era tal sus aberraciones lingüisticas que optaba por mudar de canal. Ella seguro que había hecho algún viaje a Brasil y allí aprendió que la jota se pronuncia en portugues como suena la y griega en el español y regresó a Chile hablando un castellano con mescla de como se pronuncia el portugues. Era vergonzoso oirla decir por ejemplo Julio como Yulio o Juan como Yoan, nunca la oí decir “bajo” o “jugo” seguro que los telespectadores entenderían otra cosa.

Estuve viviendo en Buenos Aires un par de años autoexiliado después del golpe militar en Chile. Allí el castellano que se habla es aún mas ruin. Ellos pronuncian la doble ele como y griega, y lluvia se oye yuvia, o bien pollo se dice poyo y las formas verbales las modifican y acentúan casi todas como palabras graves así, siéntate, es sentáte o bien el típico “déjate de joder” se dice “dejáte de joder”. Otras formas verbales que no tienen acento pintado las acentúan como palabras agudas, y así tenemos que en Argentina, una expresión como por ejemplo “mira que boludez” se dice “mirá que boludez” otra típica es “andá a la p. que te parió”. Lo curioso es que dicho acento es en extremo pegajoso. Conocí compatriotas que fueron a pasear una semana al otro lado de la cordillera y volvieron hablando el castellano como los argentinos. Que esnobismo mas cursi si me permiten la redundancia.

Otra cosa que me carga, son los barbarismos, es común hoy con la masificación de la televisión y la internet oir un “ “que cul”, (del inglés cool). Entre los marinos chilensis es común oir weste en vez de oeste o “chute”, por basurero). De moda está hoy el término googlear en vez de usar la palabra apropiada de nuestra lengua que es “buscar”.

La lengua de Cervantes es una de las lenguas mas hermosas por la claridad fonética y la amplia cantidad de recursos que el lenguaje tiene para expresar la realidad. Ello explica la gran presencia de escritores y poetas hispano parlantes que ocupan una posición destacada en el mundo de las letras. De allí que no soporto las afectaciones, aberraciones, barbarismos y cursilerías que algunos cometen a  sabiendas o por “choreza” (*). Entiendo que una lengua es dinámica dentro de un pueblo o un grupo que comparte ciertas cosas en común, como un territorio, un estrato social, un grupo etáreo, donde suele enriquecerse por el surgimiento espontáneo de nuevos términos para expresar o comprender la realidad. Pero de allí a modificar la fonética de las letras o aplicar erróneamente los acentos,o remplazar las palabras del idioma por las de otro, hay un gran trecho que linda en lo chabacano o grosero.

Invito pues a quienes lean este comentario a enorgullecerce de hablar español y a hablarlo correctamente.

(*) Choreza: En Chile significa, originalidad, extravagancia. Otra acepción es bravura, valentía.