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viernes, 2 de septiembre de 2011

Prójimos hambrientos


La vida moderna pasa aceleradamente a nuestro alrededor y la mayoría de las veces somos arrastrados por la vorágine de los acontecimientos en los que nos vemos inmersos o involucrados. Son pocos los que se toman un tiempo para pensar. Estamos tan involucrados en alcanzar nuestros planes y metas, las que, no siempre son lo que más nos conviene, sino que, por el contrario, los horizontes que vislumbramos como deseables de alcanzar nos llevan a nuestra propia decadencia y con ello a la desintegración de nuestra sociedad. Por que pensar es importante?. O es que mientras navegamos en los agitados mares de la vida contemporánea dejamos de usar esta capacidad que atribuimos propia o característica del homo sapiens?(1).

Lo que acontece es que el opio del confort al que la sociedad occidental está acostumbrada,  limita la calidad de nuestros raciocinios. A lo sumo ellos se restringen a escoger alternativas  que nos lleven rápidamente a la cima. Si, y sin importar  por que camino (recto o tortuoso, lícito o deshonesto), ni a cuantas personas pisotearemos en el loco afán de subir los escalones que nos lleven al éxito, al prestigio social, a la opulencia económica, o a la posición de poder deseada. Nuestra mente entonces queda atrapada en esa lucha. Los machos y hembras alfas de hoy no son los que vivencian los altos valores de la honestidad, el respeto, la tolerancia, el diálogo en paz; sino que por el contrario, y mirando los líderes de nuestros gobiernos o quienes ocupan el parlamento, vemos como se desintegran nuestras sociedades en donde la corrupción de todos los tipos y en especial aquella que dice relación con apropiarse de los dineros públicos para fines personales (algunos los llaman con nombres especiales como "desvios de dineros públicos", "abuso de poder", "enriquecimiento ilícito" en vez de llamarlos por su nombre "robo" , o mas bien "robo premeditado y con alevosía".  Si, al pan, pan y al vino, vino, nos enseñaban nuestros abuelos y así tiene que ser. Hoy, sin embargo, solo de tarde en tarde vemos  como cae de su pedestal algún portento que cometió algún grave error y "fue descubierto". Los períodicos amarillistas lo destacan a letras rojas y  a portada llena. pero luego el caso se olvida y pocos descubren que la impunidad tiende finalmente su manto sobre el "nuevo rico" que ha venido a nacer en parto con gritos de una sociedad inepta y con forcep para ver la luz de una nueva vida al amparo de un holgado patrimonio.

Acabo de leer hoy 4-9-2011, en el diario Folha de São Paulo que en siete años, es decir desde el 2002 al 2008, los dineros publicos desviados para fines personales  por funcionarios corruptos es el equivalente a todo el producto bruto que la economía boliviana es capaz de producir en un año (véase CORRUPÇÃO NO BRASIL  DESDE 2002 ATÉ 2008 http://www1.folha.uol.com.br/poder/969984-corrupcao-faz-brasil-perder-o-equivalente-a-uma-bolivia.shtml. Transcribo textualmente el resúmen publicado por ese diario en dicho sitio web: "Pelo menos o valor equivalente à economia da Bolívia foi desviado dos cofres do governo federal em sete anos, de 2002 a 2008, informa reportagem de Mariana Carneiro, publicada na Folha deste domingo. Assinantes do jornal e do UOL, em Cálculo feito a partir de informações de órgãos públicos de controle mostra que R$ 40 bilhões foram perdidos com a corrupção no período --média de R$ 6 bilhões por ano, dinheiro que deixou de ser aplicado na provisão de serviços públicos.

Com esse volume de recursos seria possível elevar em 23% o número de famílias beneficiadas pelo Bolsa Família --hoje quase 13 milhões. Ou ainda reduzir à metade o número de casas sem saneamento --no total, cerca de 25 milhões de moradias.

O montante apurado faz com que escândalos políticos de grande repercussão pareçam pequenos. ").
Encuentro innecesario traducir este texto ya que es fácilmente comprensible por hispanoparlantes.



La pregunta que surge es: cuantos  criminosos fueron condenados?, que porcentaje del dinero público fue recuperado?.  Es probable que no se pueda responder a esas preguntas simplemente porque el seguimiento de los casos  que ocasionalmente llegaron a la justicia  es irrisorio ya generalmente todo se concluye cuando el funcionario descubierto es destituido del cargo. Luego se olvida, o mejor dicho se tapa o se le "echa tierra encima.". Hace un par de días leí también como la actual Presidente  argentina había incrementado su patrimonio  en los últimos años. No es bueno anticipar juicios sin tener la certeza de que los hechos que originaron ese aumento de patrimonio fue o no por medios lícitos. No obstante, resulta particularmente sospechoso aumentos exponenciales del patrimionio de personeros que ocupan cargos en el Estado. Bueno sería saber que está pasando en Chile al respecto, ojalá que algún periodista "hinque el diente" en ese pastel, cuyos ingredientes están  aún sin descubrir. Demás está agregar que la parte visible de este "iceberg" si bien es imponente, la oculta es varias veces mayor por lo que la magnitud del problema de la corrupción es tal que debiera seriamente hacernos reaccionar como sociedad porque, efectivamente, somos los electores los que ponemos en posiciones de poder a personas indignas de ocupar los altos cargos que un Estado probo y eficiente necesita para garantizar a las naciones que la gestión que harán será de máximo beneficio y uso apropiado de los recursos de todos. Cuando hablo de la parte oculta, me refiero a aquellas malversaciones de fondos públicos donde todo parece estar encuadrado en los marcos legales,  (los papeles parecen estar ok, por lo que resulta difícil impugnarlas  o descubrir el dolo). Ello porque los fascinerosos, ávidos de ganancias ilícitas, generalmente acuden a un acuerdo en incrementar el precio de las lícitaciones y proyectos, y ese sobreprecio va a parar al bolsillo de los personeros  venales que, "no contentos con sus salarios vergonzosos" (por lo altos),  aprovechan estas instancias para robar a manos llenas al herario público. Que funciona mal entonces en nuestras democracias?, sin duda la incapacidad del ciudadano común de elegir bien ya que, desnorteado por la abultada propaganda, se deja seducir por las apariencias. Por otro lado está la desidia legislativa para punir con el máximo rigor estas conductas dolosas y la veneración de la cultura del exitismo a cualquier precio hoy en boga a todo nivel, donde "el ser vivito" es tenido por ser asertivo. En contrapartida, ser honesto, suele ser considerado por los más como sinónimo de ser "asopado" (2) o tonto.


Así están las cosas en latinoamérica, mientras a ojos vistas el robo y uso ineficiente de los recursos de las naciones atrasa aún mas a las grandes mayorías, concentrando las riquezas en una minoría ególatra, tacaña  y carente de sensibilidad social (salvo raras excepciones, un ejemplo reciente en Chile es del empresario Felipe Cubillos, fallecido el viernes pasado en el archipiélago Juan Fernández). Que desperdicio!


Si, que desperdicio, habiendo tantos projimos que no tienen que llevarse a la boca para saciar el hambre. Projimos o próximos, vecinos, connacionales, parientes pobres, étnias a las que hemos relegado a minúsculos pedazos de tierra,  (recuerdo de mi paso por isla Huapi o por las comunidades de Quechucahuin en Puerto Domínguez) y  que hoy constituyen terreno fértil para rojizos ideologísmos que, pese a estar obsoletos, constituyen vanas esperanzas de días mejores y barrigas llenas y a que precio!.


Ciertamente nuestras sociedades van de mal en peor. Nuestra indolencia es imperdonable.  Si alzamos la vista para otear un poco mas lejos, veríamos a nuestros sufrientes  prójimos africanos. Somalía...  Nos conmovería la muerte esperando por aquellos niños famélicos. Nos partiría el alma los pechos negros y flácidos, llenos de nada, porque como sacos de piel vacíos son ofrecidos por las madres a sus bebés para engañar las tripas.  (*)  


Nos daría náuseas: desperdiciar  cada día  excesos de comida; dar a los perros que criamos religiosamente su ración diaria; dejar estragar en el refrigerador  suculentos platos sobrantes de ágapes familiares; acumular riquezas en el banco para que ganen los banqueros trabajando con nuestro dinero; gastar un  Perú para organizar un campeonato mundial de deportes. En fin, el hombre, este ser racional, suele actuar en la mas absoluta irracionalidad cuando tiene que hechar mano al bolsillo para ir en ayuda del prójimo.


Por otra parte,  vivimos en una región muy bendecida por la mano de Dios,  Fértiles tierras para el cultivo, lluvias abundantes y a su tiempo, cosechas que llenan los alfolíes y satisfacen los estómagos de las naciones y aún queda para exportar. En contraste y pese a ello, tenemos grandes bolsones de pobreza por la incapacidad o mezquindad en repartir mejor los beneficios del progreso y la opulencia. Cuanto más si nos remeciera el alma las condiciones paupérrimas de algunos pueblos africanos...  Ciertamente, aveces el pesimismo nos lleva a pensar que si somos incapaces de solucionar los problemas de pobreza de nuestros vecinos; si, esos que viven en las afueras de la ciudad, o detrás de los muros que delimitan nuestras fincas,  o quizás un poco mas lejos en minúsculas parcelas de tierra agotadas por la sobre-explotación; como vamos siquiera a sensibilizarnos de los hambrientos lejanos?. Por otro lado, los que pueden dar más, necesitan satisfacer el ego, necesitan que el mundo sepa que son "pudientes" y desprendidos, necesitan que su mano izquierda sepa lo que hace su derecha, de lo contrario no abren la mano. Un ejemplo claro de ello es las múltiples campañas anuales que en mi país se realizan para la llamada "Teletón", Allí vemos como los grandes empresarios son anunciados con fanfarrias rimbombantes y ellos "henchido el pecho de orgullo", aparecen con donativos en cheques gigantes  bajo aplausos ensordecedores y la televisión, en cadena nacional, anuncia a los cuatro cantos del país la "aguda sensibilidad social" de estos insignes benefactores. Lo cierto es que, dan solo un poco de las grandes ganancias que recogieron merced a la amplia publicidad casi gratuita que recibieron durante el período de campaña, de lo contrario, no hubieran hecho aporte alguno. "Pero cuando  des ofrendas, no toques trompeta delante de ti... En verdad os digo que ya han recibido su recompensa." (3). Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos recibirán misericordia (4).


Cuantos saben la esperanza de vida de los africanos?, cuantos saben  que cantidad de niños pierden a su madre por causa del sida?, o mejor que porcentaje de los niños africanos  quedan huérfanos antes de llegar a la pubertad?, Cuantos mueren por causa del sida  cada día en Busia (Kenia)?. Cuantos saben desde cuando no llueve en en llamado Cuerno de África?. En efecto, esos datos no nos interesan, no tienen relevancia alguna para alcanzar nuestras egoístas metas. Menos aún sabrán que existen instituciones sin fines de lucro que hacen lo que pueden con los escasos aportes que reciben para amortiguar un poco esa aguda realidad. Algunas amparadas en la Unicef o bien en la ONU, otras que actúan en forma independiente. como Médicos sin fronteras, y en fin, solo basta investigar un poco y cada uno podrá ver que pese a todo, hay quienes están realmente comprometidos con ofrecer ayuda para aliviar la pobreza extrema, las violaciones a los mas elementales derechos de las personas y particularmente de los niños. Que podemos hacer entonces?, pues no basta con alzar la voz, debemos ser pro-activos, ya que con buenas intenciones no se soluciona nada.

(1).- Mis disculpas por la ausencia de algunos signos ortográficos como el de interrogación inicial. Se debe a que uso un teclado  adaptado al portugués.
(2).- "Asopado": Término de uso popular en el sur de mi país y que indica a una persona espesa, poco hábil, de reflejos lentos o inapropiados.
(3).San Mateo, cap. 6, versículo 2.
(4).San Mateo, cap. 5, versículo 7.


(*) La imagen, por ser de una madre amamantando ha sido en dos oportunidades apagada por Blogger, si quieren verla, este es el link http://www.patriagrande.org.bo/articulos.php?idrevista=46&idarticulo=14514